Cartilagolesiones de cartilagoTraumatologiaValoraci´┐ŻnTratamientoLesiones deportivasContacto(Spanish-english)Dr. Ricardo GalvanBancos de huesoDonacion de hueso

Numerosos procedimientos quirúrgicos requieren el uso de injertos de hueso. Los bancos de hueso surgieron en respuesta a esa necesidad. Los bancos de hueso son organizaciones dedicadas al procesamiento de hueso para su utilización en pacientes, otras actividades que pueden realizar son la obtención, almacenamiento y distribución de estos tejidos e injertos.

Los primeros bancos de hueso surgieron durante la primera mitad del siglo XX en Cuba y Estados Unidos. En México existieron proyectos desde la década de los cincuenta, pero la aparición de los mismos de manera mas importante inició en el año 2000.

Los bancos de hueso generalmente tienen capacidad de procesar y poner a disposición de la comunidad médica miles de injertos anualmente, por lo que el control de calidad en los procesos y el apego estricto a los protocolos establecidos y validados es crítico.

En España, Estados Unidos y otros paises existen organizaciones que actualizan los procedimientos de los bancos de hueso y proporcionan los fundamentos científicos para esta actividad, además proporcionan información útil a las agencias gubernamentales encargadas de supervisar las actividades de los bancos de hueso. Ejemplos de estas organizaciones son la AEBT (Asociación Española de Bancos de Tejidos), EATB (European Association of Tissue Banks), AATB (American Association of Tissue Banks). En México no hay asociaciones de este tipo aún.

En México la actividad de los bancos de hueso debe ser supervisada por el CENATRA y COFEPRIS. Se tienen registrados cinco programas de banco de hueso ante CENATRA, estos son el del Hospital Universitario de la UANL (universitario, Monterrey), Novoinjertos (privado, D.F.), Instituto Mexicano de Biotecnología S.C. (privado, Guadalajara), Banco Estatal de Tejidos (Servicios de Salud del Estado de México), Instituto Nacional de Rehabilitación (SSA, D.F.).

Si bien los bancos de hueso están contemplados en la ley general de salud mexicana, no existe una norma oficial mexicana específica para ellos, por lo que no queda muy claro cuales sean los requisitos mínimos solicitados por el gobierno para su funcionamiento ni como son evaluados.